Elimina tus preocupaciones
Acabo de leer un artículo en uno de los blogs que sigo Ideas para vivir mejor que me ha puesto a reflexionar otra vez sobre el sufrimiento.
En mi entrada sobre Aprendizaje del sufrimiento propuse algunos consejos para afrontar este sentimiento tan incapacitante. Recientemente en el apartado Recomendaciones de mi blog he hablado sobre Wayne W.Dyer y su libro Tus zonas erróneas. De dicho libro me quedo con una cosa: los efectos nocivos que crea tanto la culpabilidad como la preocupación.
Me voy a centrar en este último aspecto.
Los problemas forman parte de nuestra vida pero plantéate una cosa: afróntalos en el momento adecuado y olvídate. Cuando aparezca el problema actúa y una vez superado ese escenario de protagonismo tuyo desconecta y céntrate en otras cosas.
Por mucho que sigas dándole vueltas a lo mismo una y otra vez no vas a cambiar nada. Lo que va a cambiar es lo que tú hagas no la obsesión repetitiva en tu cabeza. Por eso cuando tengas que actuar haz lo correcto y el resto del tiempo dedícate a disfrutar de la vida.
La preocupación no te va ayudar en nada, sólo a procurarte una buena depresión. Como dice Dyer la preocupación está orientada al futuro, a los acontecimientos que aún no se han producido. Quizá no lleguen a producirse nunca pero mientras tanto nuestra cabeza es un hervidero de angustia.
Libérate de esta emoción tan negativa. Piensa que los problemas se van tal y como han venido y que después de 10 años tu seguirás estando vivo. Te diré más: muchas veces nos preocupamos por cosas que no están bajo nuestro control.
Céntrate en el momento que estás viviendo. Realiza actividades que te agraden. Tus futuras preocupaciones no existen. Lo que existe es tu momento actual. No lo desperdicies.
La catástrofe que tanto te preocupa, a menudo resulta ser menos horrible en la realidad, de lo que fue en tu imaginación.
Wayne W. Dyer
En mi entrada sobre Aprendizaje del sufrimiento propuse algunos consejos para afrontar este sentimiento tan incapacitante. Recientemente en el apartado Recomendaciones de mi blog he hablado sobre Wayne W.Dyer y su libro Tus zonas erróneas. De dicho libro me quedo con una cosa: los efectos nocivos que crea tanto la culpabilidad como la preocupación.
Me voy a centrar en este último aspecto.
Los problemas forman parte de nuestra vida pero plantéate una cosa: afróntalos en el momento adecuado y olvídate. Cuando aparezca el problema actúa y una vez superado ese escenario de protagonismo tuyo desconecta y céntrate en otras cosas.
Por mucho que sigas dándole vueltas a lo mismo una y otra vez no vas a cambiar nada. Lo que va a cambiar es lo que tú hagas no la obsesión repetitiva en tu cabeza. Por eso cuando tengas que actuar haz lo correcto y el resto del tiempo dedícate a disfrutar de la vida.
La preocupación no te va ayudar en nada, sólo a procurarte una buena depresión. Como dice Dyer la preocupación está orientada al futuro, a los acontecimientos que aún no se han producido. Quizá no lleguen a producirse nunca pero mientras tanto nuestra cabeza es un hervidero de angustia.
Libérate de esta emoción tan negativa. Piensa que los problemas se van tal y como han venido y que después de 10 años tu seguirás estando vivo. Te diré más: muchas veces nos preocupamos por cosas que no están bajo nuestro control.
Céntrate en el momento que estás viviendo. Realiza actividades que te agraden. Tus futuras preocupaciones no existen. Lo que existe es tu momento actual. No lo desperdicies.
La catástrofe que tanto te preocupa, a menudo resulta ser menos horrible en la realidad, de lo que fue en tu imaginación.
Wayne W. Dyer
preocupaciones sufrimiento culpabilidad depresión angustia








0 comentarios